Moda

Cuidando la imagen desde el principio…

Realmente, estar en estado de buena esperanza es un período lleno de emociones, altibajos, cambios físicos y psicológicos y bastantes confusiones, sobre todo si eres mamá primeriza. Desde que una mujer empieza a sentir los primeros síntomas de embarazo, todo esto se le viene encima aún sin que lo sepa y por la emoción del momento, claro está; sin embargo, en muy poco tiempo tiene que empezar a tomar decisiones relacionadas con su nueva condición: médicas, alimenticias, sobre el hogar y su distribución… Y esas son las menos, suelen aparecer otras que ni siquiera han pasado por la cabeza hasta el momento.

Así que se entiende que, en este estado de confusión, a una no le dé por pensar en su fondo de armario, y en lo que necesitará durante casi un año de su vida (no nos olvidemos del período postparto, donde todavía no habremos recuperado nuestras medidas normales, si es que las llegamos a recuperar…). Vamos, que la moda es una de nuestras menores preocupaciones, pero como dije anteriormente, no debería ser así. El objetivo de este blog es hacer que todas las embarazadas se den cuenta de que la época de gravidez no es un tiempo de dejadez en plan estético, sino todo lo contrario: pensar en nuestro aspecto sin obsesionarnos pero intentando sacarnos el mejor partido no sólo es un entretenimiento, sino una necesidad durante este tiempo. Y buscar una buena tienda para embarazadas no es solamente una buena idea, sino “la idea”, según lo veo yo.

Sí, sé que más de una pensará en que esto representa otra tarea más a las muchas que se le presentan por delante, pero creedme que es la mejor inversión que podéis hacer con vuestro tiempo, porque más adelante lo agradeceréis. No todos los cuerpos cambian a la misma velocidad, ni en el mismo orden ni con la misma intensidad: puedes encontrar mujeres encintas que ponen rápidamente peso, otras que no lo ponen hasta el final del embarazo, otras que ensanchan de caderas y cintura mientras otras lo hacen de pechos y espalda… Cada mujer es un mundo, e incluso cada embarazo puede afectar a la misma mujer de diferente forma, así que no está de más tener a un entendido respaldando y dándonos consejos de qué estilo se adapta mejor a nosotras y a nuestras necesidades.

Sé que a veces es más fácil directamente comprar ropa ancha o alguna talla más grande, según nuestras propias características, que andar buscando una de estas tiendas que nos agrade, o que nos podamos permitir, que esa es otra. Pero os aseguro que ciertas marcas tienen líneas de ropa para embarazadas a muy buen precio, sólo hay que saber buscarlas; y también existen tiendas de ropa independientes, quizá muchas cerca de nuestra vivienda, aunque si no, siempre es posible encontrar on line algo que nos satisfaga y que cumpla con nuestras expectativas y necesidades. No está de más tomarse la molestia de hacer una pequeña búsqueda en nuestro navegador favorito, si sabes lo que quiero decir.

Lo importante es encontrar las prendas que se adapten a los cambios en nuestro cuerpo, pero que a la vez sigan nuestro estilo de vestir y respeten la estructura que manteníamos antes del embarazo; así, aunque vengan esos cambios inevitables en nuestro cuerpo, no nos sentiremos tan ajenas a él cuando nos miramos al espejo, y eso es esencial para conciliar nuestro nuevo estado con nuestra vida pasada, es decir, con la misma que éramos sólo unos meses antes. No dudéis en hacer la prueba y poneros en manos de profesionales, os aseguro que no os arrepentiréis.

 

General

Mamá guapa, mamá feliz

Hay mucha leyenda urbana sobre el estado de buena esperanza en lo que al aspecto de las mujeres se refiere. Por lo general, el estar embarazada hace que te ganes unos cuantos piropos y alabanzas en el sentido de “qué bien te sienta”, “te da una luz especial”, “qué bien tienes la piel” o “cómo te brilla el cabello”; pero todas las que hemos sido madres sabemos que eso no es tan así, que nos sentimos pesadas y torpes, y que hay días en que lo único que vemos es nuestros pies hinchados, nuestros pechos enormes y un vientre que crece a velocidad de vértigo.

Los cambios corporales son evidente en el período del embarazo, se comprende, por eso es tan importante mantener el estado mental en orden. Todo lo que se haga para que el estado psicológico de una embarazada sea lo más óptimo posible es muy valioso, porque las hormonas ya hacen su parte para tenerla bastante de los nervios, y un equilibrio es necesario para que estos meses pasen lo mejor posible no sólo para la interesada, sino también para todos aquellos que la rodean.

Por eso, el aspecto físico es importante, y el sentirse atractiva  es uno de los puntos primordiales para este buen estado de ánimo. Sabemos que es difícil encontrar ropa premamá con un corte pensado para realzar la belleza de la mujer, puesto que su principal objetivo es la comodidad y la funcionalidad, y, puesto que son prendas que sólo usamos durante un período concreto de tiempo, ni siquiera pretenden ser fastuosas, bonitas o perdurables. Por eso, y en la medida de nuestras posibilidades, tenemos que conseguir prendas que podamos reciclar, que no sintamos que nos “disfrazan” durante ese período de nuestras vidas, y que incluso pensemos en cómo usarlas más adelante, una vez haya pasado el tiempo del embarazo.

Para ello, es importante que nos sintamos a gusto con esas prendas: porque nos gusta su diseño, porque nos gusta cómo nos quedan, y porque realmente son cómodas y funcionales. Quizá alguna embarazada piense que esto es misión imposible, pero os aseguro que se puede conseguir, con un poco de esfuerzo e ilusión, sin dar la batalla por perdida de antemano. Así, una mujer que se siente atractiva durante su estado de gravidez, no sólo porque lo digan los demás por compromiso, sino porque realmente hace un esfuerzo por conseguirlo y lo logra, no lo dudéis, será una mamá feliz que hará feliz a todos los que la rodeen.