Vogue Italia ya ha vuelto a hacer de las suyas y todos hablamos de ello, que para eso lo hacen.
A Meisel y equipo les ha dado por ser hípercreativos otra vez y a nosotros nos da un síncope porque no entendemos nada ¿será que pilotamos una nave muy distinta a la de ellos?
Bajo el título de Haute Mess, algo así como alto desorden, nos encontramos con un editorial, no sé porqué a mí me ha recordado a Betsey Johnson, que ha sido tildado de muchas cosas…adivinad, que es una adivinanza.
Pasen, vean y alucinen ( o no)
Una vez contemplado el momento de diversión que se han gastado los responsables de esto, os planteo un adivina, adivinanza. El editorial ha sido acusado de una cosa, ¿adivináis de cuál?
1 Mal gusto
2 Incitación al consumo de comida basura
3- Incitación al comportamiento indecoroso
4- Mal gusto postural y poca feminidad
5-Racismo
Tic, tac, tic, tac….
Y la respuesta es RACISMO. eiiiiiinssss
Según algunos, como la revista Vibe, el editorial lleva al extremo el look ghetto de las mujeres de color.
"I will give Vogue Italia the benefit of the doubt that it was not their intention to be racist or offend anyone, but let’s keep it real for a minute: How many white girls [or any other ethnic backgrounds for that matter] do you know that dress or look like this? Exactly. Racist may be a little harsh of a word to describe this editorial , but it was definitely done in poor taste and judgement. Fashion is about being creative, pushing boundaries, and being expressive. Steven Meisel and Vogue Italia failed miserably at achieving these goals."
De piedra pómez me he quedado. No sé, yo creí que se trataría de un uso fraudulento del Twix o de malas artes en el maquillaje ofensivas para los viandantes. Será que no soy de color y no lo veo, o será que no tengo tiempo para chorradas.
Otra noticia que me ha dejado sin dormir tras contemplar algunas imágenes ha sido las declaraciones de Emmanuelle Beart en contra de la cirugía estética como una practicante arrepentida.
¿Y de qué nos arrepentimos señooooor?
Pues de ser este bellezón (a quien a mí siempre me provocó una sana envidia)…
A pasar a ser esto…ay mami qué miedito. Pero por quéeeee, por quéeeee, por quéeeee?
Pero esto no es todo amigos, para que hoy no puedan ustedes irse a dormir del susto y muerte, les mostraré el caso más flagrante, sangrante y doloroso.
¿Recordáis a Nikki Cox, protagonista de la serie un matrimonio con hijos y de Las Vegas?
Aquí la tenéis por si acaso, ella a sus lozanos 34 años, hermosa y famosa.
Pues esta es ella ahora….
Y esta….como os digo a sus 34 años.
Y esta no es la Pantoja de Puerto Rico, es ella también
Pero ¿qué demonios nos pasa a las mujeres?
Pues según Dove y su estudio sobre las mujeres reales: Un 59 por ciento de las mujeres encuestadas admite que siente presión para ser más guapa, pero el 32 por ciento de ellas afirma que esa presión proviene de ellas mimas, una presión mucho mayor que la que ejerce la sociedad (15%), los amigos o familia (5%) o los medios de comunicación (5%), según un estudio realizado en más 20 países por sobre 'Belleza Real' .
Otros datos que se resaltan en la encuesta es que hasta un 74 por ciento de las mujeres tienen su propia definición de belleza y el 76 por ciento de las españolas reconoce la belleza en otras mujeres y afirma que todas tienen algo innato que las hacer bellas pero son incapaces de admitir o reconocer la suya propia.
Y esto, queridos míos, es más cierto y real que los labios de Nikki, los pechos de la Carbonero y el careto de la Pantoja de Puerto Rico.
Y llegados a este punto, vosotros diréis ¿y qué opino yo del asunto de la semana, el vídeo de Loewe? Bueno, que lo mejor que se ha hecho es su parodia. Este lío del ego bloggerismo no podía llevarnos más que aquí.
Pero no, no os dejaré con este mal sabor de boca (y de labios), para finalizar con un poco de buen gusto (más bien un mucho) tengo el placer de mostraros lo preciosos que campan mis zapatos en la tienda EL PECADO de la Felguera (Asturias), la meca del shopping más fashionista en Asturias y parte del extranjero.
ZAPATOS ANDREA MILIÁN
BOSOS BRACCIALINI
Un besazo
