Todas no tenemos un Kelly, todas no vivimos en el Upper East Side, todas no nos casamos con un Galliano, pero lo que todas sí hemos hecho es tener 17.
Los 17 son una mala o buena enfermedad que con el tiempo pasa y con los años se recuerda. Qué bien lo pasábamos y cuánto sufríamos por dentro. Los 17 son vivir en una continua película de Pedro Almodóvar y de Woody Allen, todo un drama, con acción y divertimento a la par.
Y como todas hemos tenido diecisiete, ¿por qué no recordar los diecisiete de las it girls ? Ya eran famosas, o quizás no, pero la revista Seventeen las traía a su portada así tan monas como estamos a esa edad, con sus caras rechonchitas, algún que otro granito, inocencia en la mirada y sobre todo, nasti de plasti de photopshop.
¿Cómo eran ellas a los 17? ¿y cómo éramos nosotras? Porque ver estas imágenes nos trae recuerdos de los 90, de sus peinados, de su estética, de lo que nos gustaba y ahora no nos pondríamos ni chifladas…
¿Quién, de la época, no recuerda aquel Luz de luna, en el que Bruce Willis se la armaba a Cibyll Sheperd?
¿Y la estupenda, y una de mis actrices favoritas, Diane Lane?
Sí es ella, Windona Ryder… cómo no , a sus diecisiete.
Cameron Díaz…
Ay, aquel Sensación de vivir que nos encandilaba. Cómo cambia la vida, la moral y la tele. Si lo vemos ahora nos parece una serie mojigata en la que las chicas van vestidas de lo más recatado y sus argumentos propios de cuentos infantiles comparados con los Gossip Girls, Sexo en Nuevca York o Mujeres de Manhattan,
EL vídeo que marcó una época y mi vida. Crazy de Aerosmith. Aquel en que descubrimos a Alicia Silverstone y sobre todo a Liv Tyler. Si alguna, de mis queridas lectoras, estáis ahora en los diecisiete no os lo perdáis. A una le descubrió que volar, soñar y ser un poco gamberra es lo que hay que hacer a los diecisiete…
Uy Reese, más que 17 pareces tener 40.
La más bella entre las bellas, contemplarla en el Lago Azul era quedarte sin habla…¿Qué le ha pasado a esta mujer?
A una que no le ha pasado nada y sigue tan ideal, Milla Jovovich.
Y otra de mis actrices favoritas, ejemplo claro de lo que eramos a los 17 y lo que nos gustaba en los 90.
Pero una no tiene diecisiete siempre, gracias a Dios, y con los años el aburrimiento que te ha parecido siempre una vida sana, relajada, en compañía y con prole, se te empieza a antojar como el más maravilloso modo de pasar el resto de tu vida.
Sino que se lo digan a Kate, díscola, Moss, quien finalmente ha dado el sí quiero…y es que los diecisiete a algunas se le pasan a los diecisite, a otras a los 30 y a otros a los 50, pero siempre pasan.
Y ¿qué ocurre cuando a los 17 le suceden otros 17? Pues esto.
Un besazo


